CHIARA
SGARAMELLA




NEWS


︎︎︎Pianpicollo research residency, final exhibition, Oct. 22, 2022



︎︎︎In Search of the Pluriverse, Travelling Academy, Asturias: September 19-23, 2022


︎︎︎ Transruralismo  y Arte
, Vilela, Galicia (Spain), October 5-7, 2022


︎︎︎ Cossos, Comunitats de Sabers Subalterns ,
art production grant, Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, 2021-22













 








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Intrinsic mutuality

2021-22





Mi investigación en Pianpicollo Selvatico nace del interés por las prácticas agrícolas no industriales. Partiendo del estudio de las herramientas agrícolas tradicionales como expresión de las dimensiones manuales y relacionales de la práctica del cultivo, surgieron una serie de preguntas que ampliaron el alcance de la investigación: ¿puede la agricultura entenderse como un espacio de coexistencia, coevolución y cuidado mutuo que abarca elementos minerales, formas de vida vegetal y animal, incluidas las comunidades humanas? ¿Cómo podemos pasar de una visión extractivista de la agricultura a prácticas más respetuosas con el ecosistema que permitan la regeneración de los recursos y protejan la vitalidad del suelo y la biodiversidad? ¿Cuál es el papel de las prácticas artísticas y la percepción estética en este proceso?

A partir de estos interrogantes, mi trabajo ha gravitado progresivamente hacia una reflexión sobre la complejidad del suelo como un entramado vivo de organismos, fuente de alimento y al mismo tiempo repositorio de todo lo que nos ha precedido. Las recientes definiciones científicas del suelo explican que no se trata sólo de un hábitat para las plantas y los seres vivos, ni únicamente de un conjunto de elementos minerales, orgánicos o descompuestos generados por el metabolismo de los organismos. En realidad, las bacterias, los hongos, las microalgas, la rizosfera y todas las formas de vida que la habitan son el suelo. Un suelo vivo sólo puede existir con y a través de una comunidad multiespecie de seres que lo crea y sostiene en el tiempo. Esta toma de conciencia abrió un interesante campo de indagación en relación con el tema central de la investigación, vinculando la investigación conceptual y artística con la noción ampliada de cuidado interespecies propuesta por María Puig de la Bellacasa (2017). La filósofa nos invita a explorar las múltiples maneras en que otras especies cuidan de las comunidades humanas y no humanas, destacando las muchas formas de interdependencia que sostienen la vida.

Las diferentes fases de la investigación se materializan en una serie de dibujos y grabados que componen una instalación con el objetivo de retratar la estratificación de prácticas, conocimientos y procesos naturales que dan forma al suelo y nos nutren tanto física como culturalmente. Además, la propuesta profundiza en la idea de comensalidad como espacio de interacción y mutualidad intrínseca.

Fotografías : Chiara Sgaramella

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My research at Pianpicollo Selvatico stems from an interest in non-industrial agricultural practices. Starting from the study of traditional farming tools as an expression of the manual and relational dimensions of the practice of cultivation, a number of questions arose broadening the scope of the research: can agriculture be understood as a space of coexistence, co-evolution, and mutual care that embraces mineral elements, plant and animal life forms, including human communities?  How can we transition from an extractivist view of agriculture to more ecosystem-friendly practices that allow regeneration of resources and protect soil vitality and biodiversity?  What is the role of artistic practices and aesthetic perception in this process?

Beginning from these questions, my work has progressively gravitated toward a reflection on the complexity of soil as a living entanglement of organisms, a source of nourishment but at the same time a repository of all that has come before us. Recent scientific definitions of soil explain that it is not only a habitat for plants and living beings, nor solely a collection of mineral, organic or decomposed elements generated by the metabolism of organisms. In reality, bacteria, fungi, microalgae, the rhizosphere and all the life forms that inhabit it are the soil. A living soil can only exist with and through a multispecies community of beings that creates and sustains it over time. This awareness opened an interesting field of inquiry in relation to the central theme of the research, linking conceptual and artistic investigation to the expansive notion of interspecies care proposed by Maria Puig de la Bellacasa (2017). The philosopher invites us to explore the many ways in which other species care for human and nonhuman communities, highlighting the many forms of interdependence that sustain life in the soil.

The different phases of the research materialize in a series of drawings and engravings that compose an installation with the aim of portraying the stratification of practices, knowledge and natural processes that shape the soil and nourish us both physically and culturally. Moreover, the proposal delves on the idea of commensality as a space of interaction and intrinsic mutuality.

 
Photography: Chiara Sgaramella